Tan tranquila sentada en el banco donde paso la mayoría del tiempo, y como no, con un libro para pasar la tarde.
Ojeaba aver si pasaba como todo los días mi amado, mi amor platónico, el chico de 6º de primaria...
y pasó, pero lo más extraño acompañado de una persona, a la que ahora le tendré envidia día tras día.
Nada más ver asomar por la esquina del parque a los dos de la mano, agaché la cabeza y me fuí del banco, banco en el que no me iba a sentar nunca más. Pero.. tropecé, caí al lado de ellos, las gafas para un lado y el bolso para otro.
Tube una buena impresión, de alegría se me llenó el corazón cuando me ayudastes, cuando mi mano rozó con la tuya y cuando tus ojos se atrabesaron con los mios♥.
No hay comentarios:
Publicar un comentario